Comuniones 2022

Agenda abierta

Quienes me seguís o me conocéis ya sabéis que acabo de cambiarme de casa. Y en una mudanza, aparte de mucho estrés, te llevas unas cuantas sorpresas. He encontrado cosas olvidadas, cosas que ni sabía que tenía, cosas perdidas, y cosas guardadas con muchísimo mimo y que da alegría encontrar.

Y entre estas últimas, hemos sacado el libro de la comunión de mi hijo. Lo he sacado de la caja desde que hace un año y medio  por primera vez. Y ha sido precioso. Mi hijo lo miró como si no lo hubiera visto nunca, y con muchísimo cuidado e interés empezó a leer las preciosas palabras que le dedicamos, su familia y sus amigos, su catequista y el sacerdote. Los deseos y las alabanzas que le hicimos todos, unas cuantas fotos, tarjetas que recibió con los regalos, la minuta del restaurante donde comimos y unas cuantas cosas más. No pudo terminar de leerlo. Le cuesta mucho expresar sentimientos, pero se le hizo un nudo en la garganta de la emoción, se le cambió la cara, y me dijo que se lo volviera a guardar para que no se estropeara nunca. Y eso voy a hacer.

Comuniones 2022

Pues esta emoción de mi hijo al ver su libro es lo que me ha hecho decidir hacer libros de comunión este año, a pesar de mi decisión de no hacer más álbumes.

Y cómo no soy río, me vuelvo cuando quiero. El año pasado dije que ya no hacía más, pero he recuperado la ilusión, quiero seguir participando esta emoción de los niños que, como mi hijo, volverán a revivir un día tan especial una y otra vez mirando su libro y disfrutando de todos los recuerdos guardados.

Os dejo con el libro de mi hijo, antes de convertirse en un tesoro de emoción.